ENCUENTRO DE PROFESORES DE COLEGIOS DE LA FAMILIA FRANCISCANA

Convocados por la Comisión Interfranciscana de JPIC y por seis Órdenes y Congregaciones franciscanas nos hemos reunido en El Pardo, los días 2 y 3 de febrero, ciento veinte educadores/as franciscanos de nueve ramas de nuestra familia franciscana. En la alegría del encuentro hemos escuchado, compartido, celebrado, orado y sobre todo, experimentado que somos "familia" y tenemos muchos rasgos, intuiciones y deseos que nos identifican como tal.

Ahora, antes de terminar queremos expresar en estas breves conclusiones, nuestro agradecimiento por todo lo vivido y nuestro compromiso para que este sea, no un encuentro puntual solamente, sino un primer paso en este camino, hace mucho emprendido, como educadores de la familia franciscana:

  1. Nos alegra habernos podido encontrar en este clima de confianza y alegría. Nos hemos sentido en la "casa común" y, en ella, nos hemos conocido, escuchado y constatado lo mucho que nos une y las muchas expectativas y esperanzas comunes que, momentos como este, despiertan en nosotros.
  2. Estamos convencidos de que nuestra misión educativa franciscana pasa también por cuidar la casa común, y este convencimiento lo hemos visto plasmado en las muchas experiencias que aquí hemos compartido y que nos han dado luz y empuje suficiente para comprometernos en una conversión ecológica que nos lleve a una auténtica ecoeducación.
  3. Hemos visto como lo ecológico es una forma exigente y atractiva de nuestra acción pastoral, todo está interconectado y nos lleva a conectar con Dios, nuestro Dios que nos regala la tierra, la vida. Trabajar en los huertos es otra forma de compromiso pastoral que, en su dimensión solidaria llega a los más pobres de cerca y de lejos
  4. Todos somos ecovigilantes, para estar cerca de nuestra hermana naturaleza, para cuidarla y remediar de alguna forma sus desastres, reforestar, limpiar ríos y montes, implicarnos en el reciclaje… Ecovigilancia que incluye y prioriza la cercanía y el cuidado de los hermanos y hermanas más pobres.
  5. Agradecemos las aportaciones de colegios de otras familias carismáticas, que nos han enriquecido y nos hacen recordar y vivir la realidad de fraternidad universal, en la que queremos educar.
  6. Con Cáritas y otra organizaciones de Iglesia hemos tomado conciencia de que la lucha contra la pobreza va unida al cuidado de la creación, y eso queremos hacerlo día a día en nuestras casas, en nuestras comunidades educativas y en nuestras aulas. Educando desde la espiritualidad ecológica, para la hondura, para el cuidado y para lo alternativo. En ello nos hemos "enlazado" todos.
  7. Contamos a partir de ahora con las aportaciones valiosas de los talleres plasmada en esa proyectada "Guía de buenas prácticas" que nos ayudará a emprender nuevos proyectos y a implicar en ellos a nuestros compañeros, alumnos, familias… para que la vida de todos y de esa nuestra casa común sea cada día más plena.
  8. Animados y sintiendo la presencia del Espíritu entre nosotros, que sostiene nuestra vivencia carismática, aceptamos y asumimos el reto de hacer de cada uno de nuestros colegios un colegio "sostenible". Estamos convencidos de que esto lo lograremos en la medida en que lo hagamos unidos, compartiendo generosamente logros, dificultades e ilusiones y ayudándonos mutuamente.

¡Que el Señor nos bendiga y nos guarde en esta tarea educadora que como familia franciscana retomamos unidos!

El Pardo, 3 de febrero de 2018

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