Unos 60 religiosos y religiosas participan en una vigilia de Pentecostés en Valencia
Unos 60 religiosos/as se han reunido en el convento de los franciscanos, sito en la Calle del Pintor Salvador Abril, de Valencia para reflexionar sobre la importancia del Espíritu Santo para todo cristiano y para los consagrados, celebrando además la Eucaristía en la vigilia de Pentecostés.
La reflexión ha estado a cargo de José Luis Coll, franciscano, que comenzó proyectando unas imágenes de Jesús hablando del Espíritu Santo , sobre todo con Nicodemo y también con los Apóstoles.
I.-Después ha explicado el simbolismo del viento aplicado al Espíritu Santo en varios pasajes de la Biblia. Por ejemplo: Gn. 1,2 Ex. 14,21 Mt. 7,24-27 y Hech. 2, 1-4.
II.-Pero también ha insistido en la presencia del Espíritu en la vida de Jesús: se manifiesta durante su Bautismo en el Jordán; le condu-ce al desierto ; y en la sinagoga Jesús se reconoce ungido por Él.
Y, cuando Jesús se despide de sus discípulos les promete un Aboga-do que estará siempre con ellos. El Espíritu Santo en boca de Jesús aparece con diversos nombres: Abogado, Defensor, Intercesor, Consolador, Espíritu de la verdad…
El acontecimiento de Pentecostés, narrado en los Hechos de los Apóstoles, nos traerá a la memoria – por contraste- el triste relato de Babel pero resaltando la gozosa experiencia de la primitiva Iglesia en Jerusalén, de la que estamos todos llamados a participar.
Todo cristiano ha de nacer de nuevo al movimiento del Espíritu.
En Jn. 3,8 se nos invita a nacer de nuevo. Pero para eso es necesario invocar al Espíritu, escuchar sus susurros, no extinguirlo con la rutina y la mediocridad.
Hay que discernir sus movimientos, dejarnos transformar, seguir sus huellas, dejarnos empujar.
III.-Pero…¿HACIA DÓNDE SOPLA EL ESPÍRITU EN LA VIDA CONSAGRADA?
En una etapa de reducción al número de personas consagradas,
- Quizás el Espíritu nos recuerde que no somos propietarios del carisma y la misión, sino siervos…
- Quizás esté pidiéndonos un cambio, no un estancamiento.
- Quizás nuestras comunidades deban convertirse en signos humildes del Espíritu.
IV.- José Luis nos expuso algunos cambios vividos por 4 congregaciones de entre las que en nuestra diócesis han dado el paso para vivir entre y atender a los más necesitados, vivir la fraternidad y la amistad.
Llegados a este punto , entre los participantes se formaron varios grupos con una de estas preguntas:
- ¿Hacia dónde sopla el Espíritu en la Iglesia?
- ¿Qué está pidiendo el Espíritu a la vida Consagrada?
- ¿Qué está pidiendo el Espíritu a la humanidad?
Formados los grupos, los participantes degustaron una merienda preparada con todo detalle por Colevisa y se pusieron a consultar al Espíritu . Un/a representante de cada grupo presentaría más tarde las respuestas en la Eucaristía.
Después siguieron unos minutos para ensayar los cantos, que esta vez estuvieron a cargo de Fran Ros y su guitarra.
El culmen fue la celebración de la Eucaristía. En ella, los distintos grupos presentaron sus conclusiones. Por su parte José Luis
nos ofreció una inspirada y entusiasta homilía Y, llegado el momento de la consagración resaltó la importancia y los gestos de las dos epíclesis : una sobre el pan y el vino y otra para la Iglesia.
El punto final fue un aplauso general para el Espíritu Santo, repre-sentado como paloma, en el punto más alto del ábside.
Gracias a Confer porque ha hecho posible esta vigilia. Y gracias a todos y todas por vuestra participación.
Que el Espíritu siga haciendo de las suyas entre nosotros.
Concha Ferri, Hermana de la Doctrina cristiana (HDC)
