Skip to main content
EVANGELIO Y REFLEXIÓN DIARIA. FRAY MANUEL DÍAZ BUIZA

Cordero de Dios


03 Enero 2018

Juan (1,29-34)Evangelio según san Juan (1,29-34)

 Al día siguiente, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: «Este es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: "Trás de mí viene un hombre que está por delante de mí, porque existía antes que yo." Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua para que sea manifestado a Israel.»
Y Juan dio testimonio diciendo: «He contemplado el Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: "Aquél sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ése es el que ha de bautizar con Espíritu Santo." Y yo lo he visto, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios.»
Palabra del Señor

Con la mirada todavía puesta en el Niño de Belen, el Evangelio de hoy pone en boca del Bautista una confesión de fe que ha pasado a formar parte de la vida de todos los creyentes: “Éste es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.
La escuchamos en cada Eucaristía, la repite el sacerdote antes de la comunión. Quizá por eso nos hemos acostumbrado y no nos asusta la grandeza de este Misterio de amor que encierra. Es que nos acostumbramos muy pronto al Misterio. Como que tuviéramos derecho a ello.
Y en cambio la Navidad nos adentra en este mistero insondable de un Dios-Niño, del Todopoderoso en la fragilidad de nuestra carne, del rico en misericordia envuelto en la pobreza absoluta de Belén.
Para los judíos del tiempo de Jesús, estas palabras marcaron un antes y un después. Algunos creyeron, y para ellos terminó la espera del Mesías. Otros, no. El mundo no le conoció a Él.
Quizá nosotros, desde la infancia, tenemos la suerte de escuchar esas palabras, si no cada día, sí cada domingo, y a fuerza de oírla y repetirla nos hemos acostumbrado a ella, y en cambio, estamos llamados a hacerlas vida. Si el Cordero de Dios, el Esperado, el Mesias está entre nosotros quiere decir que Dios ha venido a quedarse para siempre: ¡Corre por nuestras venas la savia del amor eterno de Dios y eso se nos tiene que notar¡
Os invito al inicio de este año a dedicarle al menos cinco minutos al día a tomar conciencia de esta verdad para mejor sentirla y vivirla: ¡HAY VIDA DIVINA EN NOSOTROS!

¡Paz y Bien!


Bitácoras


Apuntes litúrgicos
15 Agosto 2026
Apuntes litúrgicos
15 Agosto 2026
Apuntes litúrgicos
25 Julio 2026