Nos quiere libres
san Juan (12,24-26)
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Os aseguro que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El que se ama a sí mismo se pierde, y el que se aborrece a sí mismo en este mundo se guardará para la vida eterna. El que quiera servirme, que me siga, y donde esté yo, allí también estará mi servidor; a quien me sirva, el Padre lo premiará.»
Los hijos del Reino somos libres. Ninguna esclavitud podrá arrebatarnos esta libertad enraizada en la fe. Podrán condenar a muerte a nuestro amo y Señor, pero nada cambiará:¡somos libres! El pequeño incidente que acontece en el templo, en relación al impuesto religioso que todo julio tiene que pagar, viene a poner en evidencia el nuevo actuar de los discípulos de Jesús ante las cosas del mundo. No necesitamos pagar impuesto a nadie, es decir, no nos debemos a ninguna adoración ni sumisión alguna, a ningún tipo de poder! Desde luego que como ciudadanos pagaremos impuestos, pero nuestro espíritu debe permanecer libre frente a la política de los "reinos" de este mundo. Somos los testigos del Viviente, del Hombre resucitado, y a través de él, somos los artífices de la libertad humana. Por muy atados que estemos a las cosas y a las personas, por muchos "amos"como el consumismo, el éxito, el dinero o el poder, a los que les rendimos pleitesía, ninguna, ninguna, servidumbre es posible para quien pone su fe en Cristo, es decir, en el Hombre, al que ningún poder podrá nunca aprisionar. La nueva humanidad que trae Jesús nos lleva a vivir la nuestra en plena libertad, Felicidades a los que hoy celebran su onomástico. San Lorenzo mártir uno de los siete diáconos de Roma martirizado en una parrilla en Roma en el año 235. ¡Paz y Bien!
Otras noticias
La Luz de Clara Brilló en la noche Veleña
Carta del Ministro general para la Solemnidad de Santa Clara 2026
Cena franciscana en Vélez-Málaga
Bitácoras