Encuentro de Oración para Jóvenes en Santa Ana
MIS HIJOS HAN VENIDO ENCANTADOS, Y YO FELIZ. Encuentro de Oración para Jóvenes en Santa Ana
Lo escribía anoche la mamá de dos de los chavales que participaron en el Encuentro, realizado del 6 al 8 de febrero en nuestro convento de Jumilla. Los propios quince jóvenes resumen así su experiencia:
- Hay dos fuerzas más poderosas que cualquier otra del universo: el silencio y la fe.
- Ha sido un empujón para volver a reconectar con la oración.
- En vuestro abrazo cabe todo: amor incondicional, dudas, risas, fe y esperanza. Gracias, frailes.
- He cargado mi batería espiritual y evitado los dramas.
- Para mí este encuentro ha sido renovación.
- Volver a la sencillez, respirando comunidad, y en manos de Dios.
- He vuelto a vivir lo de Santa Teresa: nada te turbe nada te espante.
- “Enséñame a orar, a conocer y vivir en comunidad”.
- Dios nos mira con amor, pero somos nosotros quien debemos ejercerlo.
- Han sido vivencias que todos deberíamos experimentar para comprobar que no estamos solos.
- Aquí aprendimos a confiar incluso sin respuestas.
- Escuchar una voz interior.
- El silencio a veces habla más fuerte que los ruidos.
- Silencio y bajada de pulsaciones.
- El encuentro con el silencio para mí es normal.
Y uno de los dos jóvenes que prepararon la oración de la tarde, de casi dos horas y profunda y reconfortante, nos escribía así al llegar a Madrid: “Zagales, simplemente gracias a todos por este fin de semana. Acabo de llegar a casa y vuelvo sanado, renovado y reconectado. Pienso que somos muy privilegiados por tener la oportunidad de poder compartir este tipo de momentos, que considero, entre otras cosas, mágicos. Todos me habéis aportado mucho estos dos días, y eso que me llevo. Gracias familia”.
La fraternidad de Santa Ana
