PEREGRINACIÓN AL SANTUARIO DE FÁTIMA, EN PORTUGAL
Con motivo de celebrarse, este año 2017, el Centenario de las apariciones de la Virgen María, en Cova de Iría, en Fátima, a los pastorcitos Lucía, Francisco y Jacinta, la parroquia franciscana de San Pedro Bautista de Alcorcón, ha organizado una peregrinación a este santuario mariano los días 18,19 y 20 de marzo.
En total, hemos peregrinado 108 personas, con la presencia de los hermanos franciscanos Fr. Juan Pedro Ortega, párroco, Fr. Amancio Pérez, Vicario parroquial, y el sacerdote diocesano de la parroquia vecina a la nuestra, Don Francisco Moreno, arcipreste de Alcorcón.
La peregrinación comenzó ya en el autobús, al salir de Alcorcón, dando gracias a Dios por esta oportunidad que se nos ofrecía, rezando juntos y preparando el encuentro con la Virgen leyendo el “ mensaje de Fátima” y la proyección de la película “La Señora de Fátima”.
El día 18, llegamos a Fátima a la hora de almorzar. Por la tarde visitamos en Aljustrel la casa de los videntes: de Lucía y de sus primos Francisco y Jacinta. Llama la atención la sencillez de las viviendas, y se respira el ambiente espiritual en el que fueron educados esos niños. A las 19h celebramos la eucaristía en la Capilla de las Apariciones y, después de cenar, volvimos de nuevo a la explanada del Santuario para participar, con la multitud de peregrinos que había, del rezo del rosario, en diversas lenguas, y la procesión de las antorchas por la amplia explanada
Han sido tres días vividos con intensidad, en muy buena armonía dentro del grupo y que nos han animado a seguir amando más a nuestra Madre del cielo.
El obispo de Fátima-Leiría nos invita a vivir este año jubilar con “alegría y esperanza, como momento favorable de acción de gracias por el don de la visita y del mensaje de Nuestra Señora”, y a sentir “la experiencia de ternura y misericordia de Dios; de devoción al Inmaculado Corazón de María; de conversión y compromiso con Dios a favor del prójimo y por la paz en el mundo, siguiendo el ejemplo de los tres pastorcitos”.
Alcorcón, 25 de marzo de 2017
Fr. Amancio Pérez Arroyo, ofm