Lucena celebra a San Francisco
La Iglesia Conventual de Madre de Dios de Lucena ha vivido, del 2 al 4 de octubre, unos días especialmente significativos en torno a la solemnidad de nuestro Padre San Francisco de Asís, celebrada este año en el marco del Año Jubilar Franciscano con motivo del VIII Centenario de su Tránsito al Padre (1226-2026).
Durante las tres jornadas, la Comunidad Franciscana, junto a numerosos fieles y grupos vinculados al convento, se reunió en torno a la oración y la Eucaristía para recordar a San Francisco y profundizar en la vigencia de un carisma que, ocho siglos después, continúa hablándonos de fraternidad, sencillez, paz, servicio y amor a Dios.
La celebración incluyó cada día la Exposición del Santísimo Sacramento, el rezo del Santo Rosario, el ejercicio del triduo y la celebración de la Eucaristía.
Especial relevancia tuvo la jornada del sábado, con la conmemoración del Tránsito de San Francisco, en la que participaron de manera especial la Orden Franciscana Seglar, ANE-ANFE y el Grupo Fraternidad. La celebración permitió recordar los últimos momentos de la vida terrena del santo de Asís y adquirir una profundidad especial en este año en el que toda la familia franciscana conmemora los ochocientos años de su muerte en la Porciúncula.
Los actos culminaron el domingo 4 de octubre, solemnidad de San Francisco de Asís. Durante la jornada, la imagen del Seráfico Padre permaneció expuesta en besapié antes y después de las distintas celebraciones eucarísticas y fue velada por la Orden Franciscana Seglar, acompañando así a cuantos fieles se acercaron hasta Madre de Dios.
Para la Comunidad Franciscana de Lucena, este centenario constituye una oportunidad extraordinaria para volver a las raíces del carisma, agradecer el testimonio recibido y renovar el compromiso de seguir viviendo y compartiendo el Evangelio al modo de Francisco.
Estos días han permitido reunir nuevamente en torno al convento a religiosos, franciscanos seglares, grupos y fieles, haciendo visible la gran familia que comparte y mantiene vivo el espíritu franciscano en Lucena.
La Comunidad agradece especialmente la participación y colaboración de todos los grupos y personas que han acompañado estas celebraciones, vividas como un tiempo de oración, fraternidad y acción de gracias.
Ochocientos años después de su Tránsito, San Francisco continúa interpelándonos con la fuerza de un mensaje profundamente evangélico y plenamente actual.
Paz y Bien.
Clara Ramírez Baum y Fr. Antonio Herrera Cruz
